El 33% de las conservas de atún comercializadas en el país presentaron ADN de especies ajenas a las descritas en la etiqueta


Así lo dio a conocer la especialista en Biología Molecular por San Marcos, Marcela Mora. Etiquetado erróneo podría llevar a sobrepasar los niveles de mercurio en la sangre ante una mayor frecuencia de consumo semanal de la especie no descrita con precisión.

Por: Marysabel Cuzma S.


La anemia es un problema de salud grave en el país que afecta a nuestros niños. Si no es tratada hasta los 5 años de edad, sus efectos son irreversibles. Para combatirla, uno de los programas impulsados por el gobierno es el Programa Nacional “A comer pescado”, que promueve el consumo de pescado en niños y mujeres gestantes. Pero ¿cuáles son los riesgos sin en nuestro país no se exige la certificación genética de los productos hidrobiológicos que se consumen?

“Sabemos que altos niveles de mercurio en la sangre provoca anemia y problemas renales agudos, si el etiquetado no es preciso y consumimos con mayor frecuencia especies con restricciones podríamos estar sobrepasando los niveles de consumo de mercurio peligrosos para el cuerpo humano”, explica la bióloga Marcela Mora Chiò, quien ha realizado una investigación para obtener el Grado Académico de Magister en Biología Molecular por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

El objetivo de su estudio es validar un protocolo de PCR en tiempo real para la identificación de peces marinos empleados en conservas y productos congelados, y detectar la presencia de especies no descritas en las etiquetas de los productos comercializados en el país.

En Europa, pese a las medidas que se han venido adoptando en el tema, los índices de etiquetado erróneo en filetes de pescado aún llegan hasta el 82%, y en América del Sur sólo existe 1 registro de autentificación de productos de pescados procesados donde se evidenció más del 70% de etiquetado erróneo.

En Perú, hasta la fecha no contamos con estudios que evalúen el etiquetado y sustitución de especies de pescados en productos procesados, a pesar de que cerca del 84% de los recursos hidrobiológicos marítimos procesados es destinado al consumo humano directo.

“Existen investigaciones que indican que los niveles de parvoalbúminas y mercurio difieren considerablemente de acuerdo a la especie de pescado, por ello la FDA tiene una tabla de frecuencia de consumo de pescados en relación a cada especie. Al haber un vacío en la legislación en el etiquetado en el país, y a nivel mundial, donde no se describe en la etiqueta las especies de peces que contiene el producto, se ve la necesidad de técnicas moleculares que certifiquen las especies de pescados que contienen los productos. La identificación de las especies de peces una vez procesados es muy difícil, sin embargo, a través de ensayos de ADN se puede lograr”, explica la bióloga.

Con su investigación, Marcela espera crear una técnica que permita la identificación molecular de especies de pescados marinos en productos procesados, con el fin de certificar que los productos describan de manera precisa las especies de peces empleadas en la etiqueta. “El consumidor final tiene derecho a elegir que especie consumir”, precisó.

Control genético del etiquetado y trazabilidad de peces y alimentos hidrobiológicos


“Un etiquetado erróneo podría llevar a sobrepasar los niveles de mercurio en la sangre en el consumidor debido a una mayor frecuencia de consumo semanal de la especie no descrita en la etiqueta”, explica Mora Chiò.

Además debemos considerar que las alergias a los pescados se dan generalmente a familias o especies puntuales. Si no se describe detalladamente las especies que contienen el producto, el consumidor podría verse afectado o verse obligado a abstenerse del consumo de todos los productos que contengan pescado.

“Las estadísticas demuestran que el 33% de las muestras evaluadas presentan ADN de múltiples especies en un sólo producto”, acotó.

La comercialización de peces es vulnerable a la sustitución de especies y etiquetado incorrecto. Por ello es de gran importancia estipular medidas que garanticen la inocuidad de los productos hidrobiológicos elaborados en el país o provenientes de importaciones.

Los productos deben asegurar la trazabilidad genética del pescado o el llamado “DNA barcoding” en el etiquetado como ya lo está implementado Europa. Esto asegura la trazabilidad desde la pesca hasta la mesa del consumidor y permitirá que el consumidor tenga la opción de elegir la especie de pescado que desea consumir, el tipo de pesca que se usó y la procedencia del pescado, pues cada especie de pez contienen distintos niveles de alérgenos y mercurio y ello debe quedar a elección del consumidor.

Para su investigación, la bióloga analizó 157 productos comerciales entre conservas de atún y congelados expendidos en supermercados de Lima y se clasificaron por marca, presentación, país de procedencia y planta de procesamiento. Los resultados del qPCR fueron comparados con la información descrita en la etiqueta.

Resultados


La investigaciónn de la Magister Mora Chiò evidenció lo siguiente:

 En las conservas peruanas, el 98% presentó ADN de caballa y atún; y en Ecuador, el 80%. La gráfica muestra la presencia de ADN de múltiples especies de peces en conservas de atún.

 Las conservas etiquetadas como caballa procedentes de Perú, el 40% presentó ADN de jurel, en el 33% se detectó ADN de merluza y caballa y en el 6% jurel, merluza y caballa.

 El 10% de las muestras procedentes de Perú etiquetadas como caballa fueron las únicas en las que no se detectó ADN de la especie descrita.

El 100% de las conservas de anchoveta (etiquetadas como “sardina peruana”) fueron positivas a anchoveta. Las conservas de sardinas (Sardinops sagax) y filetes congelados de merluza corresponden a la especie descrita en la etiqueta.

✓ El 100% de las conservas evaluadas procedentes de Europa fueron las únicas que describían el nombre científico de la especie en la etiqueta, los resultados del qPCR concuerdan con lo descrito en la etiqueta. Esto demuestra que la descripción precisa en el etiquetado podría disminuir los índices de sustitución de especies a nivel mundial.

Recomendaciones

“A pesar del enorme progreso tecnológico, particularmente en el campo del análisis del ADN, la aplicación rutinaria de técnicas moleculares modernas para el control y la rastreabilidad de la pesca está lejos de estar plenamente establecida”. (FAO, 2018)

Frente a ese claro enunciado del organismo mundial, Marcela Mora recomienda fortalecer los programas nacionales de regulación de alimentos y el desarrollo de sistemas de trazabilidad basados en la ciencia y ensayos moleculares para las pruebas de autenticidad de peces y mitigación del fraude en el país.

DATOS

• Marcela Mora labora en el sector de pesca y acuicultura desarrollando ensayos en el área de Biología Molecular y sanidad acuícola.

• Para elaborar su tesis de maestría fue asesorada por el biólogo sanmarquino, Gustavo A. Sandoval.