Árbol de la Quina, especie emblemática a puertas del olvido



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«El proyecto de este año constituye la continuación de los trabajos que venimos haciendo en los últimos años sobre las investigaciones sobre los árboles conocidos como las quinas o cascarillas del Perú. Esta especie emblemática en el escudo nacional». Así empieza la doctora Joaquina Albán Castillo la descripción de su actual proyecto.


Desde hace varios años, ella investiga las poblaciones vulnerables de la flora y busca averiguar sobre aquellas especies amenazadas dentro de nuestro territorio.


En esta ocasión, la doctora es responsable de un proyecto cuyo objeto de estudio es el árbol de la Quina. La investigación, cuyo título es BIOSISTEMÁTICA Y EVALUACIÓN DEL ESTATUS DE CONSERVACIÓN DE LAS QUINAS Y PSEUDOQUINAS (CINCHONEAE: RUBIACEAE) RESTRICTA A LOS ANDES CENTRALES DEL NORTE DEL PERÚ, obtuvo financiamiento por parte del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.


Para llevar a cabo dicho proyecto, la doctora Albán localizó los principales bosques de Quina en el Perú. Así, luego de varias indagaciones, encontró que un departamento en específico tenía ciertas bondades con respecto a esta planta: Cajamarca.


«¿Por qué Cajamarca? Porque Cajamarca tiene varias especies del género que no se conocen sobre el estado de sus poblaciones; además, porque en Cajamarca encontramos una especie endémica de nuestro país», explica.


Bondades de la Quina


El árbol de la quina es una de las plantas ícono de nuestro país, tanto es así que podemos encontrarla ocupando un tercio de nuestro escudo nacional. Esta planta posee además su propia leyenda: la historia del indio Pedro de Leyva. Aquella relata sobre la vez cuando Pedro se recuperó milagrosamente de una malaria avanzada luego de beber de un estanque donde se remojaban las hojas del árbol de Quina.


Fue Ricardo Palma quien se ocupó de salvaguardar dicha historia y se encargó después de difundirla. Pronto, la planta se expandió por diversas partes del mundo. Países como India o Indonesia, en aquellas épocas colonias de Inglaterra y Holanda, respectivamente, fueron beneficiados con grandes plantaciones de Quina.


Sin embargo, en la actualidad su uso medicinal ha sido desplazado a un segundo plano por una nueva forma de empleo: un agregado para el licor. Así es, la milenaria planta medicinal cumple ahora una importante función en la elaboración de bebidas con alcohol y se le encuentra en mayor proporción más en bares que en farmacias.


¿La Quina en peligro?


«Creemos que (la Quina) tiene serios problemas en cuanto a su presencia en el ámbito de su localidad, debido a la destrucción de su hábitat por efectos antropogénicos», comenta la doctora Albán Castillo.


Lo descrito no es una primicia: el 28 julio del 2017 -justo en esa fecha, como una mofa del destino- el portal británico BBC publicó un artículo sobre la situación del árbol de la Quina en el país. En dicha nota se revelaron datos onerosos, como que de las 20 variedades de este árbol, solo se tenía certeza de que 4 persistían.


«Otra cuestión que tratamos de indagar es sobre si la gente usa el recurso, ya que en muchos casos, la gente desconoce de sus beneficios, a pesar de que el género cinchona, el árbol de la Quina, ha sido históricamente utilizado para combatir la malaria», comenta la investigadora.


La profesora es testigo de los pocos cuidados que recibe esta especie emblemática en nuestro país. «La gente abre chacras para poder cultivar su arroz, su maíz o pastos -dependiendo de la zona- y así poder subsistir», lamenta.


Por ello, la Blga. Joaquina confía que su investigación pueda arrojar datos que obliguen a las autoridades e investigadores a ocuparse con mayor seriedad de esta especie de la flora local.


«Nosotros –este grupo de San Marcos- somos los únicos que estamos trabajando muy seriamente con el grupo botánico. Hacemos perfil bajo, no hacemos mucho ruido; mientras, estamos sumando nuestros conocimientos. Digo esto solo porque hay proyectos de otros colegas que ya han obtenido fondos para hacer la reforestación de las quinas en el Perú. Y yo me pregunto “¿cómo van a hacer reforestación cuando no entienden ni siquiera todavía la plántula?”», sentenció.


[DATOS]


En la época de la colonia, cuando los españoles descubrieran los beneficios de la quinua, la mayoría de los árboles de Sudamérica fueron talados o se les arrancaron la corteza para ser enviados a Europa. Según el naturalista e investigador Alexander Von Humboldt, en 1805 se llegaron a cortar 25 000 árboles solo en la provincia ecuatoriana de Loja.


En la actualidad, las grandes plantaciones de quina no están en América Latina sino en Asia y la carencia de este brebaje en el continente ha hecho que se desarrollen medicamentos alternativos. En el Perú, se usa quinina asiática y compuestos hechos de laboratorio.


INTEGRANTES DEL PROYECTO



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